sábado, 25 de octubre de 2014

ABONAR CON CENIZAS

Las cenizas se pueden utilizar sobre las plantas para protegerlas del ataque de plagas (orugas, gusanos de tierra, babosas, caracoles…) funcionando como repelente y enfermedades (hongos); además, también aporta nutrientes al suelo para que la planta pueda aprovecharlos para su crecimiento y desarrollo.

Para el control de enfermedades fúngicas como el oídio se aplica en espolvoreo sobre la parte superior e inferior de las hojas, también se aplica disuelto en agua, ambas preparaciones evitan que el hongo pueda establecerse y cause daño a la planta. La cantidad de ceniza que se va a utilizar depende del tamaño y número de hojas de las plantas a proteger.

En la ceniza hay un elevado porcentaje de ciertos minerales fácilmente asimilables para las plantas, en especial: potasa, fósforo,  calcio, magnesio, junto a otros en menores proporciones como: boro, zinc, hierro, etc.

Para el uso de las cenizas como abono puede aplicarse de 0,5 a 1 kg de cenizas por m2 de tierra, de modo que se mezcle uniformemente para que pueda ser aprovechado por las raíces de las plantas. Con las cenizas realizamos un aporte extra de de potasio que protege a la planta de enfermedades y mejora la calidad del producto cosechado (hojas, flores, frutos, etc.).

Hay que tener en cuenta que la ceniza es bastante alcalina, por ello no sólo proporciona nutrientes al suelo, sino que también afecta a la acidez del mismo, y con ello a su pH. Si tenemos plantas que necesitan suelos ácidos cómo los arándanos u hortensias tenemos que tener cuidado con el uso de este tipo de abonado. Las cenizas de madera contienen por lo general alrededor de tres veces más calcio que de potasio. El contenido de fósforo está en torno a 1-3 %, y no contienen nitrógeno.

La ceniza que usemos puede proceder de la quema de maleza o de estufa. La ceniza de  madera dura como el roble tienen más nutrientes que las cenizas procedentes  de la madera blanda que contienen aproximadamente respecto a las primeras en torno a un 1/5 de fósforo, carbonato de calcio y magnesio. Las cenizas de madera blanda tienen aproximadamente la mitad del potasio.


Es necesario asegurarnos que las cenizas que usemos no tengas trazas extrañas a las de la madera, que no tenga restos de plásticos, pinturas, tintes, etc. 

**Fuente consultada: Blog El huerto 2.0.

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