lunes, 21 de marzo de 2011

MANTENER LA ATENCIÓN DE LOS ALUMNOS

Para un formador lo difícil no es atraer la atención del alumno. Lo realmente complicado es mantener esa atención el tiempo que requiere el aprendizaje. La atención puede ser sostenida durante cierto tiempo, más allá del cual comenzará a debilitarse.

Para conseguir que el alumno mantenga la atención en las tareas de aprendizaje, el formador puede utilizar diversas estrategias, entre ellas estas tres:

*Diversificar las tareas para evitar la monotonía. El cambio es uno de los determinantes atencionales más poderosos ya que previene caer en la rutina (por ejemplo alternar teoría y práctica, usar diversos medios didácticos, realizar distintos tipos de ejercicios, etcétera). No obstante, si los cambios son excesivos se pierde efectividad.

*Dosificar las tareas, cuidando la duración de las mismas y alternando tareas complejas (de alto coste atencional) con otras más sencillas. Por ejemplo, tras un ejercicio que haya exigido una reflexión profunda por parte del alumno, hacer un ejercicio más sencillo y mecánico.

*Implicar activamente a los alumnos en las tareas de aprendizaje. La actividad obliga al alumno a estar atento.

**Fuente consultada: Apuntes del curso de formador ocupacional del SERVEF

LA BIBLIOTECA DE FORMAJARDIN